| Ocaña celebra el 2-1 al Amorebieta. |
J.M. Fernández/PB
Ocaña fue clave el año pasado. Jugó casi todos los partidos después de que no empezara siendo titular. Acabó de máximo goleador y marcó los dos goles que permitieron dar la vuelta a la eliminatoria en la primera ronda ante el Amorebieta.
Demostró su calidad a raudales. Hizo goles inolvidables como aquel de corner directo ante el Jaén en el Municipal, el de cabeza en el Carranza que supuso el empate o aquel de volea en Almería a pase de Ximo Forner. Rafael Escobar le buscó una ubicación adecuada y cuajó una gran temporada.
Este año, después de un verano de me quedo o no me quedo parece que todo empezó ya con un matiz negativo. El colmo llegó tras el partido de Sanlúcar de Barrameda, donde la Balona perdió 5-1. El club decidió concederle la baja por su actitud tras el partido cuando se obligó a los jugadores a entrenarse a las ocho y media de la mañana del día siguiente tras el ridículo de El Palmar. La respuesta del isleño no agradó a la directiva, que decidió prescindir de sus servicios. Una reunión posterior calmó los ánimos y Ocaña se quedó en la Balona aunque este año no estaba resultando tan decisivo como el anterior. Sólo había conseguido dos goles y, sin embargo, había sido expulsado dos veces aparte de ver demasiadas tarjetas amarillas.
Toda esta acumulación de acontecimientos negativos ha terminado con la concesión de la baja al jugador y su más que probable fichaje en el San Fernando.
Ocaña fue clave el año pasado. Jugó casi todos los partidos después de que no empezara siendo titular. Acabó de máximo goleador y marcó los dos goles que permitieron dar la vuelta a la eliminatoria en la primera ronda ante el Amorebieta.
Demostró su calidad a raudales. Hizo goles inolvidables como aquel de corner directo ante el Jaén en el Municipal, el de cabeza en el Carranza que supuso el empate o aquel de volea en Almería a pase de Ximo Forner. Rafael Escobar le buscó una ubicación adecuada y cuajó una gran temporada.
Este año, después de un verano de me quedo o no me quedo parece que todo empezó ya con un matiz negativo. El colmo llegó tras el partido de Sanlúcar de Barrameda, donde la Balona perdió 5-1. El club decidió concederle la baja por su actitud tras el partido cuando se obligó a los jugadores a entrenarse a las ocho y media de la mañana del día siguiente tras el ridículo de El Palmar. La respuesta del isleño no agradó a la directiva, que decidió prescindir de sus servicios. Una reunión posterior calmó los ánimos y Ocaña se quedó en la Balona aunque este año no estaba resultando tan decisivo como el anterior. Sólo había conseguido dos goles y, sin embargo, había sido expulsado dos veces aparte de ver demasiadas tarjetas amarillas.
Toda esta acumulación de acontecimientos negativos ha terminado con la concesión de la baja al jugador y su más que probable fichaje en el San Fernando.


13:06
Monti